martes, julio 12, 2011

Incubando desde Abril

Un día cualquiera, después de haber domirdo mucho y descansado nada, te levantás diferente. Abrís los ojos y en segundos ves pasar las imágenes del último mes vivido en modo catarata flagelante. Como cuando te tirás a la pileta y caes mal, que el agua te da un latigazo brutal y te duele hasta el hueso.

Luego de la patética película "Abril, la concha de tu madre", te ves hoy. Ves los kilos que perdiste no sé dónde, esas pérdidas de peso pueden hacerte desaparecer, querido fideo de arroz. Soltás más humo que una chimenea. De lunes a viernes tenés un laburo desquiciante donde siempre hay algún problema o algún paciente hipocondríaco con delirios de grandeza que te basurea como si fueras una bolsa de mierda, sólo porque no podés darle YA lo que quiere. Ves a tu viejo volviendo a las andadas, ves la inminente caída en picada de tu vieja, nuevamente. Ves a tu "sujeto especial" hacerte el cuento cada día, una relación con aparentes mentiras "necesarias" o como prefieren llamarle algunos "omisión". La típica frase de "yo no te miento, omito", si amigo, y yo te refuto por lo absurdo. Que obsesión tienen algunos con eso de que es preferible una mentira piadosa que te haga “feliz” -efímeramente, claro- a una verdad violenta que te rompa la cara?. La grata ignorancia, felicidad de los tontos.

Por otro lado, tenés un hermano erudito, un maldito con una mente admirable. Una perra y dos gatos. El trabajo de mierda te compro ésta notebook y alguna que otra tontería. Estás muy lejos de ser un erudito, pero también muy lejos de ser la estúpida que algunos pueden llegar a creer. Sabés algunas cosas, ignorás bastante más. Disfrutás ver a la gente pasar, como caminan, sus gestos, como hablan, como se ríen y lloran, es fantástico ver la individualidad de cada uno en simples detalles. También están la música, el cine y la lectura, muchas genialidades y mucha basura a la vez. Amigos! ustedes no tienen precio.

Y odias escribir este tipo de cosas que no podrían ser mas en vano y más estúpidas. Un puto diario "íntimo" con cosas cotidianas y corrientes. Este pusilánime y minúsculo texto merece ser pintado de rosa, con un agregado de corazoncitos y objetos emo. La otra opción sería "coolificarlo", encajarle un diseño minimalista, bohemio o digno de la camada de "escritores" de la nueva era.

Escribir una situación específica que se da en un ámbito igual de específico. 20 o 30 líneas contando como Pepe se tomo en helado de limón, mientras Juana admiraba una sombrilla multicolor sumida en su delirio psicodélico de arte bohemio, la sombrilla seria el arte. Mientras tanto quien escribe disfruta de una cascada sentada en el pasto, tratando de dilucidar los misterios de la vida o simplemente describiendo el pasto y la cascada como si fuera la cúpula del puto vaticano. Contar una "aventura"! ... "Una noche en Marcos Paz, un deseo fulgurante", a la mierda que poético. O sacar o buscar una foto, de una casa, un perro, un par de personas, la calle, un farol; luego escribir 4 o 5 líneas de blablaísmo que no dice un carajo sobre nada, que ni siquiera saca a relucir la imagen. También están los de tinte maníaco depresivo, o pensamientos profundos, o mis intensas experiencias de vida.

Se me enfrío el mate, el mate frío te deriva directamente al baño, no rinde.

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